Nos inspiran
Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.
Personas y proyectos que están consiguiendo que hablemos de cuidados en todos los ámbitos: familiar, sanitario, social, cultural, público... Cuidopía te invita a descubrir la sociedad de los cuidados a través de su mirada.
José Luis Hernández Oliva dio un giro radical a su vida cuando descubrió el socorrismo hace 16 años. El trabajo de cuidados en las playas tiene como foco la prevención y cuando no es posible son fundamentales las labores de primeros auxilios y de salvamento. Sin embargo, estos no son los únicos cuidados: el baño asistido a personas con discapacidad o la búsqueda de niños perdidos también están en la lista de tareas de las personas que cuidan en la playa.
“Ana, es que no sabemos cómo ayudarte. Estamos asustadísimos porque no sabemos cómo ayudarte”. Ana Ribera volvía una noche del cine con su hermana y empezó a temblar agarrada al volante de su coche. Su hermana y su familia no sabían qué le estaba pasando ni cómo afrontarlo. No era tristeza, no era cansancio, tampoco estrés por el trabajo o una mala racha. Ana estaba viviendo una depresión. Recibir un diagnóstico, poner en palabras lo que estaba viviendo y contarlo sirvió para que las personas de su entorno más cercano pudiesen también empezar a conocer cómo podían cuidarla y apoyarla en su proceso de recuperación.
Javirroyo lleva un año dibujando la importancia de los cuidados en Cuidopía. Su vida profesional está muy vinculada a los cuidados: ha trabajado en la humanización de espacios sanitarios, participado en campañas de concienciación y dibujado para reivindicar el cuidado. Si una imagen vale más que mil palabras, el trabajo de Javirroyo para Cuidopía ha sido una conversación continua a través de las redes sociales para resaltar el valor de los cuidados. Para este ilustrador una Sociedad de los Cuidados es una sociedad avanzada en valores.
La madre de la fotógrafa Sofía Moro (Madrid, 1966), fue fotógrafa antes que ella. Pero cuando sus padres murieron y tuvo que hacerse cargo de sus ocho hermanos, vendió sus cámaras y sus bártulos de revelado y se dedicó a cuidarles. Después se casó y siguió cuidando, pensando que algún día podría compartir con su hija este maravilloso oficio. Tuvo siete hijos y, como recuerda Sofía, “siempre había un hermano pequeño en casa y nunca tuvo tiempo de enseñarme”.